LARRY DAVID. CURB YOUR ENTHUSIASM

El nombre de Larry David tal vez sea desconocido para muchos. En los créditos de Seinfeld Larry David aparecía como productor ejecutivo y en ocasiones también como guionista. ¿Quién es Larry David? Pues como ese título de crédito indica es el productor ejecutivo de Seinfeld, el hombre junto al que Jerry Seinfeld ideó la comedia televisiva más importante de los últimos años. Tal vez en España el conocimiento de Seinfeld sea mínimo, pero en Estados Unidos sus episodios eran más seguidos que los de Friends, CSI o cualquier serie que pueda ocurrirse.

Pero hoy no hablaré de Seinfeld como serie, sino que la utilizaré como punto de referencia para analizar el humor de Larry David y su última producción Curb your enthusiasm o Larry David a secas como se llama en España.La serie se nos presenta en el formato de un falso documental que nos narra la vida “real” de Larry, donde Larry es él mismo, el creador de Seinfeld, no es un personaje de ficción, sino que se supone que se representa a sí mismo. Así, bajo esta falsa apariencia de documental (apariencia en la forma: sonido, calidad de la imagen, movimiento de la cámara) Larry cuenta su falsa vida a través de la constantes que recubren su humor.

La trama en realidad no existe, la narración es mínima, apenas si cuenta un par de anécdotas o tres por capítulo. A veces esa anécdota se alarga en algunos episodios más, pero no sirve más que de conexión a una serie de incidentes o episodios que suceden en la vida de Larry. En realidad el tema de la serie, como sería finalmente el de Seinfeld, y el de todo el humor de David no es más que la sociedad y sus convenciones. Las conversaciones que con más frecuencia se nos presenta son aquellas en las Larry se pregunta por la razón de tal o cual costumbre social ya establecida: - ¿Hasta que hora puedo llamar a una casa? ¿Por qué hay que hacer un regalo de bodas? ¿Es bueno alabar la belleza de la mujer de un amigo? e ideas similares son las que rodean al humor de Larry David, así como lo hacían en Seinfeld. A partir de ahí, David establece su humor como un ataque a esas convenciones con todas las armas que su ingenio le permite utilizar. La pretensión de David no es acabar con esas convenciones, sino hacerlas notar, señalarlas, llamar la atención sobre ellas, sobre qué son, por qué existen, de dónde nacen y sobre todo por lo poco que de naturales, de absurdo tienen bien miradas todas esas convenciones.

Así, la principal consecuencia que se desprende de esto es la inadaptación social del hombre frente al medio que le rodea (esto, aunque no lo parezca es una constante dentro de la obra de cualquier humorista, o dentro de cualquier obra de humor, véanse sino los casos de La Celestina, El Lazarillo, El Quijote o Tres sombreros de copa entre cientos y cientos). Resulta, pues, que el personaje construido por David es incapaz de adaptarse a esa realidad social convencional que le rodea, bien por su propia torpeza, bien por la cerrazón de esa sociedad, bien por el absurdo de la convención.

Para construir sus relatos absurdos y descabalados utiliza las armas clásicas de cualquier humorista: la ironía, la paradoja, el ataque a los tópicos y a las frases hechas, el humor físico, el humor ingenioso, pero donde se percibe mejor el talento de David es en sus historias de casualidades. Tanto en Seinfeld, como en esta serie la casualidad es uno de los motores del humor: la mujer a la que se dio con la puerta en la nariz un día resulta ser la mujer del médico que nos trata y que por ello no quiere volver a hacerlo o lo hace negligentemente.

Además es conveniente señalar que los personajes creados por David tienen una serie de dificultades añadidas a la del medio hostil en que toda persona se mueve: son pesimistas patológicos, paranoicos, obsesivos, miserables, hipocondríacos, etc. Están siempre bordeando o dentro de la enfermedad mental, leve, ya que ha de producir la carcajada, pero cierta. El ejemplo más palmario es el propio David, que cuenta con todos estos defectos y alguno más, como un ojo clínico para meter la pata y equivocarse. Así, su comportamiento social deja mucho que desear, bien por su afectación de esa enfermedad, bien por su propia condición de miserables que siempre pretenden quedar por encima o porque esperan una recompensa de su mal comportamiento.

Un ejemplo, Larry llega puntual a su cita con el médico pero al pasar el último pide que se cambie el sistema utilizado hasta el momento, que el primero que llega de los citados es el que pasa. Pide que sea el sistema horario el que prevalezca. Pero como a la siguiente cita vuelve a ser el último en pasar a la consulta monta en cólera y vuelve a pedir que se corrija el sistema ya que a él no le va bien.

Bien mirado los personajes de David y los de Seinfeld tienen todos los ingredientes de la comedia clásica: Charlot, los Marx, etc. Son torpes, pícaros, ingeniosos, aunque, a diferencia de estos nunca son tiernos.

El resultado es finalmente una serie de humor atípica y de gran calidad humorística.

Larry David se emite en TNT y en LaSexta.

Rubén Bravo. rbr33@hotmail.com. 13X21.blogspot.com

1 comentario:

EL LOBO ESTEPARIO dijo...

La verdad es que nunca he visto Seinfield pero tras leer tu post creo que me voy a animar.