GASPAR NARANJO

La casualidad lleva muchas veces a lugares que no se esperan, a gente que nunca se pensaba. Conocer la obra de Gaspar Naranjo fue fruto de la casualidad. En realidad podríamos decir que todo es fruto de la casualidad, lo que somos y lo que hacemos, que todo podría variar a la mínima. Pero sería, seguramente, una exageración.

No es este el lugar ni tenemos el espacio preciso para contar de qué forma entramos en contacto con la obra de Gaspar Naranjo. Lo dejaremos quizá para un futuro artículo. Hablemos de Gaspar y de su obra.

Es Naranjo un pintor e ilustrador manchego (Calzada de Calatrava), aunque su profesión sea la de farmaceútico. De sus múltiples facetas artísticas da cuenta en un entretenido, variado y actualizado blog llamado Busco besos y sólo encuentro cubitos (http://gasparnaranjo.blogspot.com/). Allí podemos ver campañas publicitarias, colaboraciones en fanzines, dibujos en servilletas y todo lo que a Gaspar le parece oportuno. Pero la faceta artística que vamos a destacar de Gaspar, aún a riesgo de descartar el resto, es el cómic. Dos son los títulos que el autor manchego ha aportado al mundo del cómic: De como te conocí, te amé y te odié, Viaje a Bizancio Ediciones, 2008, y Sexo, Edicions de Ponent, 2009.

En ambos Naranjo se lanza al análisis de las relaciones sociales en su faceta más problemática, la amorosa sexual.

Son sus libros historias de amor, de sexo, de odio, de vida. Historias cotidianas donde no es difícil que podamos reconocernos en el personaje que aparece en la viñeta en cada momento.

Pese a nuestras limitaciones técnicas hablemos por un momento de los dibujos de Gaspar. Son dibujos de trazo simple, casi un poco infantiles, sin fondo, no encuadrados en viñetas, sino expuestos en una página libre, en un fondo blanco, con coloreados que a veces se salen del borde del dibujo. Alguien podría decir que pese a su simplismo son dibujos obscenos. Y podríamos condecerle la razón. Son dibujos explícitos de sexo. De penes. Vaginas. De fantasías y deseos. Y para expresar esas realidades hay que ser explícito, no puede sólo sugerirse. Nos quedaría entonces un vacío de significado que habríamos de rellenar. Y ya se ocupan los dibujos de Naranjo de ese relleno. Son dibujos simples que tratan de llegar a explicar realidades complejas . Hemos de señalar por último que son dibujos mudos, no hay bocadillos, palabras, todo se expresa por el dibujo, mediante el dibujo. Y no se queda corto el dibujo, sino que consigue expresarlo todo, llegar hasta el mismo sitio donde llegaría una palabra, o tal vez muchas palabras.

El título del primero De cómo te conocí, te amé y te odié, marca los pasos de los tres actos en que está divido el libro. El contenido es el evidente. En el primero asistimos al encuentro y enamoramiento de los dos personajes (un hombre y una mujer), en el segundo vemos la plenitud del amor y en el tercero y último el amor acaba. Observamos como el amor nace y como con él viene el deseo. Y vemos como el protagonista hace lo posible para satisfacer su deseo y conseguir a su amada, y vemos sus celos. Y vemos como ella también siente por él lo mismo. Y vemos como triunfa ese deseo finalmente y como tiene que ser. En la segunda parte, la más aburrida para todo espectador pero la mejor si se vive en primera persona, los personajes se entregan el uno al otro: el cuerpo, el corazón, el tiempo, la felicidad, una manzana. Se lo entregan todo. Hasta su tedio, medio dormidos los dos en un sofá con un beso que interrumpe la siesta. Pero todo amor, todo, tiene un final y poco a poco los personajes se van odiando, las exigencias, las trampas que la realidad y nosotros mismos introducimos en las relaciones: como un funambulista al que le disparan desde el otro lado del cable. Así se acaba el amor y se acaban los regalos que acaban siendo arrojados al otro: la felicidad, el corazón, el sexo, la manzana, el salero, todo. Sexo no es como el anterior un libro narrativo. No cuenta una historia, o no sólo una historia, sino que como su nombre sugiere, es un poco promiscuo. Muchas historias de sexo, que van desde el chiste procaz a la reflexión filosófica. De la mujer que pierde el tampón al ser palmeado su trasero, a la mujer que entrega su corazón al hombre que la penetra bruscamente, al hombre que ama y amará siempre por ello. Hay toda una reflexión de cómo el sexo influye en la sociedad, en las relaciones de pareja, en el poder que se reparte en esas relaciones. De la adoración al falo o a la vagina. Todo un descubrimiento de la realidad de la carnalidad humana, de todo lo que se esconde tras nuestros deseos: el poder, el vicio, el otro. Vemos vaginas devorando no sólo penes, sino hombres enteros, vemos mujeres utilizadas, pero penes también utilizados como mero divertimento, vemos hombres tan dominados que son como los perros sacados a pasear por sus dueñas. Un libro que despliega un amplío muestrario de esa realidad humana tan controvertida y tan deseada, tan oculta y que tanto queremos sacar: el sexo.

Dos libros no sólo divertidos, no sólo cómicos, sino que van como todo humor más allá, a la realidad que se esconde en las cosas.

Pese a todo, Gracias, Rocío.


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