VIAJE DE FIN DE CURSO

LA CRIATURA (HISTORIAS DE LA GENTE. POR EL PINKY)
HOY: VIAJE DE FIN DE CURSO

Marzo de 1992. Estamos en el último año de instituto. La verdad es que llevo un bagaje bastante bueno en los tres cursos anteriores y si lo hago bien éste y saco una buena nota en selectividad tendré muchas posibilidades de elegir la carrera que me gusta. Ya tenemos fecha y destino para el gran viaje de fin de curso. Ya me quedé sin ir a ver la Expo con el resto de la clase porque mi padre no me quiso dejar el dinero, y claro sin trabajar todavía...así que estoy dispuesto a ahorrar todo lo posible vendiendo las figuritas típicas de todos lo años y así poder permitirme el viaje. Hasta ahora con las fiestas que hemos montado los fines de semana en la discoteca llevamos recaudado una cuarta parte del dinero para el viaje, y es que yo creo que el de la disco nos sisa pasta, pero bueno yo no soy el encargado de esa recaudación, así que me centraré en la venta de adornos para el salón. Pero siendo realista no creo que podamos venderlo todo, llevan muchos años los alumnos de COU vendiendo figuritas que dudo, que a parte de nuestros familiares, alguien este interesado en comprar. Si no hay suerte, dentro de un mes no habremos reunido más que la mitad del dinero y yo me volveré a quedar sin viaje porque no le veo yo a mi padre con mucha disposición de soltar nada.
- Hoy he vendido cuatro figuritas en Recas.
- Vaya una mierda de vendedor que estás hecho. Si crees que con ese ritmo vas a conseguir todo el dinero del viaje vas listo. Porque no esperes que yo te deje nada. A mí mi padre no medió nunca dinero para el viaje de fin de curso...
- Pero papá, tu no llegaste a ir al instituto. Además a otros grupos les va mejor con las fiestas de las discotecas y los mecheros y los bolígrafos, pero a mi grupo no. El resto de los padres les han dicho que no se preocupen, que trabajen duro, pero que si les falta dinero al final les echarán una mano.
- Bueno si los otros padres les dan dinero a sus hijos...
Seguimos intentado deshacernos de las figuritas, pero ni bajando el precio. Queda una semana para entregar el dinero en la agencia y mi grupo solo ha conseguido la mitad. Tengo que echarle valor y pedirle el dinero a mi padre. Se que se negará, pero como los otros padres ya han dicho que sí...a lo mejor esta vez cede.
- ¿Qué tal en la oficina hoy, Papá?
- Como siempre. Y tú, ¿cómo llevas los estudios?
- Bien, lo llevo todo aprobado y con nota, y la verdad, los exámenes de mayo los llevo bastante bien también.
- Más te vale si luego quieres aprobar los exámenes de la facultad de Telecomunicaciones.
- ¿Telecomunicaciones? Pero si no me gusta nada y ni siquiera se de que va esa carrera.
- Pero tiene muchas salidas de trabajo y muy bien pagado. Además que mejor que una carrera con salidas para compaginar con las guardias en la Cruz Roja.
- ¿Qué? ¿Qué estas diciendo? Te dije que quería pedir prórroga de estudios. Llevo un buen nivel y si voy ahora a la mili perderé todo el hábito de estudio y me costará el doble volver a coger el ritmo. Además, ¿cómo quieres que estudie una carrera en Madrid y haga la mili al mismo tiempo? Si hago veinticuatro horas de guardia, tengo que dormir, con lo que solo puedo ir al turno de tarde en la universidad y cuando llegue a Illescas serán las once de la noche. ¡No me puedo poner a estudiar a esas horas si al día siguiente tengo que estar a las siete de la mañana en el puesto de la Cruz Roja!
- ¡¿Cómo que no?! Me vas a decir tú a mí que no vas a tener tiempo libre en el puesto para estudiar. ¿Va a haber accidentes todo el día? ¡Vamos no me jodas! ¡Ah! Y del dinero de la excursión olvídate. Si hubieras espabilado antes ya tendrías sufuciente. ¿Ves como eres un inútil y no sabes hacer las cosas?
- Pero voy a ser el único que se quede sin ir. Si no lo llevo hoy ya no podré ir al viaje...
- ¡Apáñatelas como puedas!
Ya ha pasado una semana. Apenas he dormido intentando conseguir el dinero, pero todavía me faltan quince mil pesetas. Aún sabiendo que mi padre no me lo iba dar, se lo he pedido, pero como si quieres arroz Catalina. Dos días antes del viaje interrumpen las clases para dejar que los alumnos que van al viaje de fin de curso tengan tiempo para prepararse y hacer la maleta. Todavía me queda alguna lágrima que soltar cuando salgo de casa para ir a despedirme del resto de la clase. En eses momento se acerca mi padre y me dice:
- Toma el dinero, para que luego digas que no soy como los demás padres...Toma, cógelo, ya te puedes ir de viaje...
- Había que pagar hace una semana para que me reservaran la plaza, ahora es imposible, ya te lo avisé...Gracias por ser "tan generoso" conmigo ¡ahora!...pero ya es demasiado tarde.


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